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Todos estamos bastante bien informados acerca del significado de la festividad que se conoce como “Quinceañera” (término que ya se emplea en idioma Inglés y que amenaza sustituir el tradicional “Sweet 16” en Estados Unidos), pero si tienes una hija, nieta, hermana o sobrina a punto de cumplir 15 años, te conviene conocer también los peligros para quinceañeras que  no puedes desconocer o pasar por alto.

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Peligros para Quinceañeras: Mitos o Realidades

Hace muchísimos años, cuando surgió esta tradición de celebrar los 15 años, las familias que podían darse el lujo de costear dichas fiestas, tenían un objetivo muy preciso: presentar a sus hijas en sociedad, y comenzar a buscar un buen partido para la que a partir de ese momento ya consideraban como su casamentera hija.

Las familias con menos recursos tenían que conformarse con una celebración menos fastuosa, y a veces con ninguna o una pequeña reunión muy familiar, pero si había un denominador común entre esas dos muy diversas formas de festejar: luego de cumplir esta edad ya las chicas podían afeitarse las piernas, píntar sus labios, maquillarse la cara, vestir de manera un poco más atrevida (según el concepto de lo “atrevido” que predominase en su época) e incluso tener novio.

La inmadura confusión de la mayoría de edad:

Hoy los tiempos han cambiado mucho, y la mayor parte de las chicas gana o se auto concede esos “privilegios” antes de cumplir quince años. Sin embargo, la edad de casarse, de asumir con madurez la enorme responsabilidad de formar una familia se posterga en el tiempo y se extiende, por lo general, para bastante más allá de los 20 años. Esto hace que se cree cierta confusión en estas chicas, que por un lado quieren asumir todos los beneficios de ser consideradas unas mujeres prácticamente adultas, y por la otra no quieren dejar de ser niñas.

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Hay un segmento de chicas latinas donde esa confusión, unida a factores culturales y sociales desemboca en la tasa más alta en todo Estados Unidos de madres solteras antes de cumplir incluso los 18 años. Entonces tienen que enfrentarse a una responsabilidad que muy en su interior no quieren y no están preparadas para asumirla.

La forma de enfrentar este fenómeno trasciende las fronteras de la familia y la escuela (principales baluartes morales, psicológicos y económicos de esta chicas), para convertirse en un aspecto de debate para toda la sociedad, quien debe buscar formas de encarar -y enfocar adecuadamente- ese conflicto interno entre la niña-mujer y la mujer-niña, pronunciándose acerca de la necesidad de una transacción paulatina y progresiva, donde se llegue a asumir la individualidad como parte de una inserción gradual en la sociedad y no como una explosión de rebeldía, o un reflejo de múltiples insatisfacciones personales y sociales.

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La Bulimia y la Anorexia:

Hace poco, en este mismo Blog tratamos el tema de la Bulimia y la Anorexia como latentes peligros para las quinceañeras. En dicho artículo abordamos la necesidad de prestar mucha atención al período comprendido entre 3-4 años antes y 3-4 años después que tus jovencitas cercanas arriben a la condición de Quinceañera y la manifestación de ciertos fenómenos como la preocupación exagerada por la alimentación, el sorpresivo paso a la comida “vegetariana”, el rechazo a la llamada comida rápida y la tendencia a aislarse socialmente.

La industria de la moda, los grandes medios televisivos y cinematógraficos, la publicidad y más recientemente las Redes Sociales han intentado imponer un estándar de belleza, que en la mayoría de los casos es inalcanzable por los “simples mortales” convirtiendo la delgadez extrema y enfermiza en un patrón a seguir por chicas que aun no están preparadas, ni biológica ni sicológicamente para entender los riesgos que corren.

Afortunadamente algunas cosas están cambiando y tanto las marcas como la sociedad han comenzado a darse cuenta del daño (a veces irreparable) que están ocasionando…, pero mientras este proceso de “aprendizaje” concluye y se logran cambiar ciertos paradigmas sociales, es aconsejable estar muy alertas en la familia y en la escuela, enseñar a las chicas a quererse como son, y a autovalorarse por sus actitudes y esfuerzos, no por sus aptitudes y logros temporales.

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El Bullying y el Cyberbulling:

En la época en que surgieron las fiestas de 15 años sólo conocían los detalles de tu fiesta, de tu vestido, de cuánto se gastaron tus padres, de si te veías muy gorda o muy flaca con tu vestido de 15, aquellas personas cercanas que habías invitado a tu fiesta o a quienes les mostrabas el famoso Album “Recuerdos de mis 15”. Hoy una hora antes de comenzar la fiesta, ya las fotos comienzan a volar por Internet y a vertiginosa velocidad cruzan fronteras y traspasan los océanos. Luego durante toda la fiesta las imágenes se multiplican y los comentarios de todo tipo pueden aguarle la fiesta a la homenajeada y su más cercano círculo de familiares y amigos.

Internet tiene múltiples ventajas y beneficios, pero también nos muestra su lado oscuro, a veces cargado de cinismo, de ironía o del criminal anonimato que trata de destruir una reputación amparándose en el más cobarde de los recursos.  

El bullying (o abuso escolar) en esa edad es especialmente cruel, y dado cierto caracter refinado de la naturaleza femenina, se dice que es peor incluso entre las chicas que entre los chicos. Y su extensión digital, el cyberbullying adopta formas y métodos a veces tan sofisticados, que ni avezados sicólogos ni experimentados abogados logran siempre acorralar a los culpables. Por ello, si tienes chicas jóvenes en la familia, tienes que saber qué está sucediendo en sus ambientes escolares o grupales, al igual que en sus ambientes digitales.

No se trata del burdo “espionaje” ni de la intromisión desfachatada en sus vidas y su libertad individual. Se trata de entender cómo se relacionan con su entorno físico y virtual, de cómo son recibidas y tratadas por sus congéneres, de qué efectos está causando la opinión de los demás en nuestra hija, sobrina o nieta. Estos peligros para quinceañeras no son temas que pueden ser tomados a la ligera, pues una alta tasa de suicidio en jóvenes de edades cercanas) por debajo o por encima) a los 15 años, está relacionada con los tres factores arriba mencionados.

Tengamos una mejor comunicación con nuestras quinceañeras y pongámonos más a menudo en sus zapatos… quizás nos asombremos de lo mucho que nos hemos perdido y de la cantidad enorme de cosas que podemos aprender y ayudar a corregir. ¿Qué piensas?

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